Filipenses 3:12
¡Qué bendición poder estudiar juntos este pasaje! vemos en Filipenses 3:12-16 el corazón palpitante de la vida cristiana. Pablo nos habla aquí no como un superapóstol inalcanzable, sino como un corredor que todavía tiene sudor en la frente y los ojos fijos en la meta.
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